El Fotómetro o Exposímetro

fotometro o exposimetro

¿Herramienta imprescindible para el fotógrafo?

En un sentido general, un fotómetro o exposímetro es un objeto o instrumento que mide la cantidad de fotones que posee un haz de luz. Su uso nos remite al campo de lafotografía. Ahora ¿todo fotógrafo debe tener entre sus herramientas de trabajo un fotómetro? Este accesorio aporta con mayor precisión la cantidad de luz que incide en el motivo a fotografiar y a partir de allí decidir los valores de ISO, diafragma y velocidad de obturación de tu cámara para exponer adecuadamente una fotografía.

Sigue leyendo si deseas aclarar dudas acerca de su obligatoria adquisición, además de conocer más acerca del fotómetro y todo lo ventajoso que resulta su uso.

¿Qué es un Fotómetro?

El fotómetro o exposímetro es un aparato que mide con precisión la cantidad de luz directa que incide o es reflejada en el ambiente, objetos o personas motivos de una fotografía. Te parecerá que esta misma función la cumple la cámara ya que viene un fotómetro incorporado en el mecanismo interno de la misma, conectado a la anilla del diafragma, a la velocidad de obturación y a la sensibilidad de la película cuya información se lee en el visor.

Sin embargo, un fotómetro externo, de mano, te dará con mayor exactitud la cantidad de luz directa del ambiente a fotografiar y a partir de allí cuadrar los valores de exposición de tu cámara por lo que lo convierte en una herramienta útil. El fotómetro se ubica directamente en el sitio donde nos interese conocer la cantidad de luz. Posee un mecanismo que consiste en calotas que registran la luz incidente sobre la superficie ya sea  objetos o personas.

Su valía consistirá en que le dará a cada fotografía la exposición correcta. Si quieres mayor precisión y buscas la perfección de tus fotos asegúrate adquirir un fotómetro o exposímetro que arroja valores de exposición. Algunos fotómetros no están diseñados para medir la luz y otros son colorímetros que miden la temperatura del color.   

Hay situaciones, ambientes o contextos que ameritan con mayor precisión la medición de la luz para cuadrar correctamente los valores de la exposición de la cámara. 

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Situaciones específicas que requieren un fotómetro

Hay situaciones o contextos donde los valores de exposición de la cámara no serán precisos y pudieran afectar la calidad de tus fotografías. Para ello debes recurrir al fotómetro o exposímetro en las siguientes situaciones:

  • Ambientes con fondos blancos o paisajes nevados por lo que la cámara pudiera subexponer la fotografía al medir de forma equivocada la luz.
  • Ambientes con iluminación escasa y fotografías de larga exposición. El uso de un fotómetro será útil ya que la medición interna que realice la cámara de la luz, pudiera confundirse por la poca luz incidente.
  • Ambientes sumamente contrastantes. El fotómetro será de gran utilidad para precisar los valores exactos de exposición donde se evite, tanto la quema de las luces como la subexposición de la fotografía. 
  • Variedad de fuente lumínica. Si en un mismo ambiente tenemos tanto luz natural (desde una ventana) como luz artificial de forma simultánea, debemos medir la luz con un fotómetro para evitar la quema de la foto. 

Orígenes del Fotómetro

Su origen se remonta a finales del siglo XIX en Inglaterra. Posteriormente a comienzos del siglo XX es mejorado en los Estados Unidos para alcanzar su desarrollo y madurez en 1950. Los primeros fotómetros comercializados fueron los realizados con placa de Selenio. Este metal es un excelente conductor de energía  y convierte la luz que percibe en electricidad.

Su efectividad es significativa durante el día pero pierde eficacia al compararlo con los medios actuales que se dispone para ello, a medida que haya ausencia de luz natural o se utilice más la luz artificial. Para 1938 se fabrica la primera cámara que incorpora un fotómetro.

Tipos de Fotómetros o Exposímetros

Los fotómetros de mano o externos pueden clasificarse en dos: los externos de luz de ambiente, que pueden hasta medir la temperatura del color. Se pueden conseguir de aguja aunque ya predominan los digitales. Su mecanismo consiste en indicarle la sensibilidad de la película y te marcará la apertura del diafragma apropiada y la velocidad de obturación según el valor indicado. El fotómetro externo de luz de flash no solo mide el valor de la luz ambiental sino también de la luz arrojada por el flash. 

En cuanto a los fotómetros internos es de destacar que desde mediados del siglo pasado fueron incorporados al mecanismo interno de la cámara variando su forma de presentar la información en el visor. Las más antiguas mostraban la información por medio de dos agujas.

Otras mostraban luz amarilla o roja informando de la falta o exceso de luz. Algunas mediante una luz led roja fija o intermitente según sea el caso. Y por último, la más actuales, presentan información más completa no solo de los valores de exposición sino también del compensador de luces utilizado y el autofocus de la cámara. 

También podemos clasificarlos en tres tipos teniendo en cuenta que el fenómeno lumínico se da por absorción y reflexión de la luz. En este caso tenemos a los que miden la cantidad de luz reflejada, a los que miden la cantidad de luz incidente y a los que miden a ambos a la vez. Los fotómetros o exposímetros de luz reflejada arrojan los valores de luz que devuelven o reflejan las personas u objetos.

Las variaciones de los valores de exposición estarán sujetas a las tonalidades de los objetos o tez de las personas. Es de recordar que los tonos más claros reflejarán mayor luz que los oscuros que por lo contrario absorberán más longitud de onda, de allí su variación.

Este tipo de fotómetro es el que incorpora las cámaras al mecanismo interno. De allí su ventaja ya que evita el realizar una compra extra. Si aprendes a utilizarlo tendrás un aliado eficaz en el trabajo fotográfico. ¿Desventajas? Algunas.

Tomando en cuenta que solo mide la luz reflejada por las cosas, suele descontrolarse al tener variedad en la entrada de luz o contextos donde abundan los tonos claros o blancos como los ambientes nevados y por ende subexpone la escena, ó, por el contrario, donde predominan los ambientes oscuros, interpreta que hay más oscuridad que la que realmente existe y por ende sobreexpone la escena. Será eficaz en la medida que los tonos estén dentro de la escala de grises medio. Si se aleja de esos valores estándar será errónea  la  exposición de la cámara. 

Los fotómetros externos de luz incidente registran la cantidad de luz ambiente que incide en los objetos y personas. Los valores de exposición serán los mismos independientemente del  color o tono de los objetos. ¿Beneficios? No se desvirtúan los valores de exposición, por consiguiente no se altera el fotómetro. Así mismo permite discriminar con exactitud la apertura del diafragma a utilizar según cada fuente de luz utilizada así como la intensidad de la luz real de la escena. ¿Dificultad? Su compra, siempre llevarlo contigo sin olvidos y aprender a utilizarlo correctamente. 

Consejos de uso del fotómetro o exposímetro.

Con respecto al fotómetro o exposímetro integrado a la cámara y que mide la luz reflejada, debes aprender a interpretar los valores dados dependiendo de los tipos de mediciones que realices para cada escena.

La correcta exposición o no de la escena dependerá de lo siguiente: si no hay luces contrastantes, zonas de luz y oscuridad, puedes tomar el valor de exposición en forma matricial repartidos en diferentes puntos del encuadre sobre la base de las diferentes luces existentes en la escena. Cuando tu centro de interés está muy iluminado a diferencia del resto entonces es conveniente realizar una medición puntual, donde se le indique, ignorando las demás luces.

Si quieres abrir un poco más la medición del centro de interés puedes hacerlo de forma parcial. Ahora dicha medición puede tener en cuenta el resto de la escena pero siempre ponderada al centro, jerarquizando del resto.

En lo que respecta al modo de disparo, si se escoge el modo manual, debes tener en cuenta que siempre debes ajustar los valores del triángulo de exposición (ISO, apertura del diafragma y velocidad de obturación) a la medición del fotómetro o exposímetro de la cámara.

Si se escoge el modo automático es la cámara la que adaptará a la escena los valores de exposición que considere adecuado. Una vez seleccionado el modo de medición y de disparo, hay que aprender a interpretar los valores dados por el exposímetro recurriendo al histograma. Su valor a 0 arrojará el ajuste adecuado en el fotómetro además de la correcta interpretación de la exposición y en consecuencia se obtendrá una imagen en concordancia con lo retratado. 

Por otra parte, el uso del fotómetro o exposímetro externo de luz incidente se cumplirá de acuerdo a los siguientes pasos: se escoge una ISO y una velocidad de obturación de forma manual igual tanto para la cámara como para el fotómetro externo; obtenido estos ajustes anteriores se medirá la luz de la que deseamos saber los valores de exposición.

El fotómetro arrojará resultados que indiquen la abertura del diafragma. Si se varía los valores de ISO así como la velocidad de obturación igual variará el diafragma por lo que tenemos unos resultados correctos de exposición.

¿Qué tan imprescindible es un fotómetro?

Con lo avanzado de la tecnología en materia de cámaras digitales, muchos fotógrafos piensan que no es tan imprescindible hacerse con un fotómetro. Las más actuales han incorporado el fotómetro interno donde ni siquiera debes introducir la sensibilidad de la película porque automáticamente la cámara arroja el valor y por ende se adapta los demás indicadores de exposición según a lo anterior.

También pudiéramos reajustar los valores al revisar el histograma. Al tener experiencia con la cámara vamos conociendo su comportamiento de acuerdo a los fondos blancos o entornos nevados para realizar los ajustes necesarios.

No obstante, cuando realizas fotografías en estudios con predominancia de luces artificiales en el caso de fotografiar  naturaleza muerta, bodegones y retratos, resulta útil conocer la medida exacta de luz. Precisamente son en estos contextos donde más se utilizan.

Y si eres un nostálgico del uso de la película en negativo entonces aún más te ves obligado a su uso porque estas cámaras no cuentan con un fotómetro interno. Creo que a todas luces, la importancia de tener o no un fotómetro o exposímetro, radicará en el género en el cual te especialices como fotógrafo. Antes de desecharlo piensa…si me decanto por la fotografía de producto o de retrato, entonces es obligatorio su uso. Así que sin pensarlo dos veces adquiérelo y el resultado será genial.

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